Mi nombre es Antonio Heredia tengo 46 años de edad nací en Marruecos, aunque desde siempre he vivido en esta hermosa ciudad Intercultural llamada Melilla. Estoy felizmente casado el nombre de mi esposa es Paqui, de la unión de nuestro matrimonio han nacido dos hijos el mayor se llama Manuel tiene 21 años, el pequeño se llama José tiene 17 años somos una familia feliz y unida gracias a que Jesús mora en nuestras vidas Aleluya, amen. Entre mis amistades tenia a muchos miembros de la Iglesia local de Melilla aunque yo no era creyente, mi esposa visitaba de vez en cuando la Iglesia y ella siempre me hablaba del Señor. Hace ya diez años un día por la tarde mi hijo José estaba jugando con unos niños en la calle cuando uno de ellos le empujó cayendo de cabeza desde una altura de dos metros, le llevamos rápidamente a urgencias y cuando le vieron inmediatamente fue hospitalizado, entonces hablando con los médicos ellos me dijeron que el golpe que se había dado el niño en la cabeza podía ser grave y que había que esperar cuarenta y ocho horas para conocer su estado para saber como reaccionaba. Mi esposa y yo en esos momentos lo estábamos pasando muy mal, yo veía a mi mujer que oraba entonces yo en lo mas intimo de mi corazón, le dije al Señor aunque no lo conocía Señor cúrame a mi hijo y el Señor escuchó mi oración, a los dos días el niño estaba en nuestro hogar. Cuando el niño salió del hospital le dije a mi esposa Paqui hoy voy a la Iglesia quiero conocer al Señor que ha sanado nuestro hijo, al Señor  que le pedía por nuestro hijo que le sanara de aquel golpe en la cabeza.

Mi primera visita a la Iglesia

Cuando entre por primera vez en la Iglesia todo me parecía muy extraño mas los hermanos me recibieron con mucho amor y alegría. Mi primer día en la Iglesia me gusto muchísimo viendo con que fervor cantaban alabanzas al Señor y escuchando el sermón del pastor. Noté que dentro de la Iglesia reinaba el amor y la paz de Dios tan necesario par mi vida.Mi primera experiencia con el Señor Jesús: Estaba el Pastor predicando la Palabra del Señor cuando de pronto sentí que algo en lo mas profundo de mi ser me envolvía, era como un fuego que empezó a subirme de los pies ala cabeza, entonces empecé a temblar, mi corazón latía rápidamente y de pronto empecé a llorar y a glorificar el nombre del Señor Jesús. Entonces comprendí que el Espíritu Santo me había tocado que había entrado en mi vida, después de todo esto empecé a sentir una paz y un gozo tremendo en mi vida. Le doy gracias al Señor Jesús por haberme permitido conocerle hoy después de nueve años sigo fiel al Señor y gracias a el en mi hogar reina la Paz y el amor de su hijo Jesucristo. Hoy dentro de la Iglesia soy un miembro mas que ayudo al Ministerio Pastoral en lo que puedo, amén